Réquiem

En algún momento esto se tenía que terminar. Te digo adiós, por fin. Me despido de ti porque ya no tengo amor para darte, se agotaron todas mis ganas de volverte, la esperanza de besarte y abrazarte nuevamente se ha enterrado sola. Finalmente nos doy sepulcro amor.

Malas decisiones

Son bien fáciles de tomar, usualmente uno sólo se da cuenta de las consecuencias cuando ya no hay marcha atrás. Existen en diversos tamaños y de distintas propiedades. Las hay inimaginables y hasta torpes. Pueden acabar con algo o alguien. Pero continuando con la vida... Son inevitables. No es consuelo ni rendición.