Así escribí a los quince

Prometí que no volvería...
Pero veme, soy un lío —no gracias a ti—. 
Fue una linda idealización, 
yo quería que fueras.

¡Qué tonta!¡Qué tonta yo!
Hay una frase que dice:
Quería quererte como te mereces.
En este contexto cambia:
Quería que me quisieras como yo lo merecía.

Nadie podrá obligar a nadie,
a sentir algo que no es propio,
algo que no es mutuo. 

No duele. 

No lo suficiente para llorar. 
Pero sí para incomodar a mi corazón.

A mi razón la desquicias, 
siempre lo has hecho. 

Soy un ovillo justo ahora.
¿A quién le importa?

No me importa que a nadie, 
pero el problema
es que tú, no eres nadie.

O eso fue lo que te hice yo, 
en mi mundo. 

Opuestos se atraen
Nosotros sólo somos diferentes, no opuestos. 

Acabo la hora del drama. 
La batalla está en mantener la sonrisa viva. 
Vivir porque no puedes predecir, 
no tienes el derecho de asegurar la tarde de mañana. 

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