Queridas olvidadas, las caricias de los examores

¿Dónde se han ido?

El otro día traté de recordarlas y fue imposible.

Existieron, no lo imaginé. Pero la sensación quedó desprendida.

¿Cómo era el contacto de otra piel? ¿Cómo ocurrieron en cada mano?

Independientes del examor, ustedes son las más afectadas.

Porque… ¿Dónde les lloro si no tengo certeza de cómo fueron?

Ay queridas, mis queridas olvidadas.

Siento pena por mí sólo por de no saberlas.

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